El ansia masticándome los dedos.
Ya no creo en las mentiras
ni en la verdad
ni en nada.
Me ahuyenta mi propia indiferencia.
Fuera de mi, o demasiado adentro.
Es lo mismo.
Todo lo mismo
todo snob
todo plástico
todo brit pop.
Sus manos de artista de uñas carmín y vestuario retro.
Collage del pasado,
catálogo de imágenes sin epígrafe.
Aleatorio
casual
efímero
como todo.
Duelen los dedos sin más uñas que pintar.
El ansia de dientes rojos me mira. No me deja avanzar.
La obsesión por cortar el hilo.
El camino se bifurca,
y así fue desde el principio.
El río en la planicie,
vagabundo,
carga el sedimento de un momento violento.
Y no puede esperar el próximo
para tal vez tomar una vida o dos.
El poder de matar o salvar.
Poder librarse del ansia.
2005
martes, 21 de septiembre de 2010
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