No es uno
ni es otro
ni es ambos.
No es carne.
No es ruido.
No es sangre.
Es silencio.
Clandestino.
Inaudito.
Inadvertido.
No es uno
ni lo otro.
Ni tampoco
va a ser
por una vez
(al fin)
libertad
por un olvido
inolvidable
inadmisible
imperdonable.
No hay sueño.
No hay sangre.
No hay nada.
No hay nadie.
2006
martes, 21 de septiembre de 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario